Hoy recordamos el 51 aniversario de la batalla en el Hotel Matum Santiago

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batalla en el hotel matum santiagoA cincuenta y un años del ataque a las tropas constitucionalistas encabezada por el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó en el Hotel Matum de Santiago el 19 de diciembre del 1965.

Con diversos actos fueron celebrados aquí esta mañana los 51 años de la Batalla del Hotel Matum, donde fallecieron varios combatientes de la revolución del 1965 y soldados dominicanos.

La primera actividad fue una misa en acción de gracias por los fallecidos en la batalla celebrada en la parroquia Nuestra Señora de la Altagracia a cargo de su párroco Juan Rodríguez y organizada por la fundación coronel Juan María Lora Fernández.

Tras culminado el oficio religioso, el ex-guardia rana Ricardo López se refirió a la batalla, resaltando el gran valor y arrojo de los combatientes dominicanos. Asimismo, agradeció el respaldo que ha recibido la Fundación Lora Fernández en esta ciudad.

Posteriormente los familiares, amigos e invitados especiales de los participantes en la batalla, pasaron a la parte frontal del Hotel Matum, donde se escenificaron los hechos para participar del acto organizado por las fundaciones Lora Fernández y Francisco Alberto Caamaño Deñó.

Batalla del Hotel Matun memoria histórica

batalla-del-hotel-matum-0Lo acaecido en este hotel, de 10:00 de la mañana a 5:00 de la tarde, tuvo un preámbulo de mal augurio en el cementerio municipal. La comitiva de militares y civiles constitucionalistas y una multitud de santiagueros presentes allí fueron atacados a mansalva y saña criminal por soldados de la Fuerza Aérea Dominicana quienes, al ver su agresión repelida por un grupo de Hombres Ranas, huyen despavoridos,  abandonan armas y otros pertrechos militares en las azoteas del hotel Oriente y del edificio El Rubio, posiciones desde donde perpetran su cobarde agresión.
En Consideraciones Generales Sobre El Asalto al Hotel Matum, en Santiago, el capitán constitucionalista Lorenzo Sención Silverio, testigo excepcional de esta cobarde acción, cuenta que luego de los disparos descubren que el panteón de Fernández Domínguez había sido minado con poderosos explosivos con la finalidad de cometer un acto terrorista, de consecuencias incalculables, los que fueron desactivados y levantados por nuestros expertos en explosivos. También cuenta que fue hallada una granada antitanque dejada allí, especularon, para detonarla mediante un disparo y hacer volar el automóvil en que viajaba Caamaño. De la disposición y armamento de los constitucionalistas, Sención Silverio dice: Las tropas constitucionalistas habíamos viajado con pocas armas largas, ya que en ningún momento se tuvo una actitud de lucha o combate, como lo demuestra el hecho de que gran parte de ellas estaban en el interior de los vehículos cuando se inicia el ataque… En consecuencia contábamos con un número muy reducido de armas para el combate, básicamente pistolas y revólveres, que constituían todo nuestro arsenal. Mientras que del ataque al hotel, en un reporte que envía al presidente García Godoy, es Caamaño quien narra: Ya en el hotel Matum, donde había una gran cantidad de personas (de 800 a 1000), una media hora luego de llegar, a eso de las 9:30 a.m. recibimos la sorpresa de un ametrallamiento… desde diferentes ángulos… El pánico Cunde y mientras me ocupo de seleccionar lugares adecuados para la seguridad de los niños, mujeres y hombres, ordeno a los oficiales investigar de inmediato quiénes nos  agreden y de dónde proviene la agresión. Comprobamos al cabo de unos minutos, que contingentes armados de militares disparan con armas pesadas, ametralladoras calibre 50 y 30 y fusilería automática, desde el monumento a los Héroes de la Restauración…
Como es sabido, a las armas usadas por los atacantes en un principio se fueron sumando cañones de más alto calibre, tanques, tanquetas y aviones P-51 de la Fuerza Aérea que aunque nunca disparan, realizan vuelos en picada y rasantes sobre el hotel con evidentes fines intimidatorios. Y como quedó en la Historia, con el reducido armamento que tenían y el lamentable pago de las valiosas vidas de Lora Fernández y del sargento Domingo Antonio Peña, los constitucionalistas, atacados por tierra y aire, contienen y derrotan a sus atacantes, y no al revés, porque, como apunta el capitán Sención Silverio… para que haya una derrota tiene que haber una toma de las posiciones contrarias, lo que no aconteció. Lo que sí hubo fue una gran humillación para los agresores quienes, a las 5:00 de la tarde hablan con el negociador de la FIP, enviado desde Santo Domingo, para desactivar el ataque, coronel John J. Costa, de la 82da. Compañía Aerotransportada USA, y le piden una hora más para seguir su plan y acabar con los constitucionalistas, recibiendo del militar extranjero la siguiente respuesta: “Si ustedes tienen el día entero y no han podido, ¿creen poder lograrlo en una hora?” De acuerdo al testimonio dado por el oficial constitucionalista Rafael Hubiera Padua en el documental El Titán de Abril, el disparo del tanque que lo impactó medio a medio del cuerpo fue tan contundentemente que… el coronel Juan María Lora Fernández muere sin darse cuenta. Aquella desigual batalla, librada con heroísmo por los atacados y con traición y cobardía por los atacantes, constituye el verdadero último capítulo de la Revolución Constitucionalista y Guerra Patria de 1965. Con su propia muerte, Juan María Lora Fernández completa así el círculo histórico de su heroica participación en esta grandiosa gesta. Cuando las acciones cesan y las armas callan definitivamente, cae la tarde de aquel domingo 19 de diciembre de 1965.
A esa hora de ese día, mientras su madre lo esperaba con su plato favorito servido en la mesa todavía, Juan María Lora Fernández ascendía a la Gloria Nacional y su nombre y su gesta quedan grabados en la memoria eterna del valiente pueblo dominicano, donde, 48 años después, este gran Héroe Constitucionalista y Nacional es respetado y querido y… aún vive todavía.

 

Hablandoclaro.net

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